La mamografía permite identificar una amplia variedad de alteraciones del tejido mamario, tanto benignas como malignas. A continuación, las principales:

Cáncer de mama

La detección de cáncer de mama en etapas iniciales, incluido el carcinoma in situ (no invasivo) y lesiones invasivas pequeñas, es el principal objetivo del examen de tamizaje. La mamografía puede detectar tumores antes de que sean palpables.

Microcalcificaciones

Pequeños depósitos de calcio en el tejido mamario. Su forma, tamaño y distribución son evaluados cuidadosamente por el radiólogo, ya que ciertos patrones pueden ser un signo temprano de alteración que requiere estudio adicional.

Quistes mamarios

Formaciones benignas llenas de líquido, muy frecuentes y generalmente sin riesgo. En algunos casos se complementa el estudio con ecografía para confirmar su naturaleza quística.

Fibroadenomas

Tumores benignos sólidos, comunes en mujeres jóvenes, compuestos por tejido glandular y conectivo.

Mastopatía fibroquística

Cambios benignos del tejido mamario asociados a variaciones hormonales, que pueden generar mamas más densas o nodulares.

Asimetrías y distorsiones arquitecturales

Diferencias en la estructura del tejido entre ambas mamas que, si son nuevas o significativas, pueden requerir evaluación adicional con otras técnicas de imagen.

Importante: un hallazgo en la mamografía no siempre indica cáncer. La mayoría de las alteraciones detectadas son benignas. El radiólogo indicará si se requiere estudio complementario o control de seguimiento.